¿Qué entendemos por pedagogía sistémica?

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JUN 24 2017
Frente a una situación concreta, no todos nos vemos lo mismo, no sentimos la otra persona de la misma manera.

Todo lo que percibimos, lo hacemos a través de nuestros propios filtros, como resultado de nuestras experiencias, nuestras prioridades, nuestras emociones.
En otras palabras, construimos nuestra realidad a partir de lo que tiene sentido para nosotros.

“El árbol que cae en el bosque solamente hace ruido para el que lo oye.” ¿Existe la realidad objetiva?

La intervención sistémica es otro tipo de intervención, ofrece alternativas, otros puntos de vista.

La respuesta sistémica está destinada principalmente para la que la información circule dentro del sistema, para favorecer la comunicación entre los implicados, para comprobar que lo “no dicho” se explicita .

Es absolutamente esencial que el/la profesional en sistémica sea consciente de sus propios prejuicios, sobre los cuales va a construir sus hipótesis. Cualquier hipótesis debe ser estrictamente controlada.

La intervención sistémica se centra en el sistema en el que se produce el comportamiento. El/la profesional, tratará de comprender el contexto en el que este comportamiento es apropiado y tiene sentido.

Un contexto se determina por sus fronteras:

• familiar / no familiar
• Padres / Niños
• Hombres / Mujeres
• …
Dentro de este sistema, hay interacciones. La acción sistémica considera que el todo es más que la suma de sus partes. El conjunto corresponde a cada una de las porciones a las que se añade las interacciones entre las partes. 1 + 1 = 3

Cualquier sistema debe evolucionar y cambiar para ser viable.
Cualquier sistema busca un equilibrio entre lo que era favorable para él y la evolución.
Cualquier sistema busca un equilibrio entre las fuerzas que lo mantienen y las fuerzas del cambio.

Mantener el equilibrio lo permiten las reglas, explícitas e implícitas, del sistema.

Metafóricamente, se podría comparar a un juego: para jugar, todos los jugadores deben respetar las mismas normas. Estas reglas deben ser explicitadas y aceptadas. Si queremos cambiar una regla, hay que discutir y llegar a un consenso.

Un sistema funciona de la misma manera. Si las reglas de juego no se explican, el nuevo jugador no puede integrarse en el juego. Aquí podemos hacer un paralelismo con los hijos de la migración, integrados en el sistema educativo de los países de acogida. Si las reglas del sistema educativo de la recepción no se explican al niño y a su familia, no van a jugar al mismo juego.

Cuando un sistema está en crisis, nos indica que es necesario aportar cambios, es decir, cuando los participantes del sistema no pueden adherirse plenamente a las normas. Pero a veces los cambios dan miedo porque generalmente, « más vale malo conocido, que bueno por conocer ». El sistema no se siente capaz de adentrarse en lo desconocido. Entonces aparece un obstáculo para el cambio: el síntoma.

Los miembros del sistema no ven el síntoma como un acto voluntario. En su hipótesis, el/la profesional sistémico/a define el síntoma con una fórmula que comienza con “es como”. Este procedimiento visibiliza el síntoma sin estigmatizar. Este es un nuevo enfoque
El nuevo enfoque permite dar una connotación positiva al síntoma. Dando sentido a la función del síntoma, el síntoma pierde su atractivo. En la intervención sistémica es vital connectar positivamente con la situación, lo que, a veces, es difícil.
“Es como si tu ansiedad permitiera evitar el divorcio de tus padres.”

¿COMO APLICAR LA INTERVENCION SISTÉMICA CON FINES EDUCATIVOS?

Cuando nos encontramos con los padres de un niño, siempre vale la pena preguntar primero a los padres que describan a sus hijos en contextos que nosotros, los profesionales en educación, no tenemos acceso:

• en el marco restringido familiar o a la familia más amplia,
• en el juego,
• en un equipo deportivo,
• …

Esta descripción de los padres nos permitirá conocer la relación entre padres e hijos. También ayuda, si ambos padres están presentes en la entrevista, observar la relación de la pareja parental (quien habla, en qué se contradicen, si uno repite lo que dijo el otro … ).

Siempre es interesante hablar con los padres, en la medida en que posible, si están abiertos ha hablarnos de su propia infancia, sobre la manera en que fueron educados y también su relación con sus propios padres.

Es importante en la intervención sistémica conocer la dinámica transgeneracional, nos da mucha información sobre el funcionamiento familiar. Las vivencias del padre y la madre influyen en su relación con los hijos y entre ambos. No importa tanto un padre o una madre como persona de interés, sino la dinámica familiar que se está produciendo.
El nacimiento de un niño implica un cambio en la relación: la pareja se convierte en padres. Su modelo de identidad se basa en sus propios padres. Por lo tanto, el funcionamiento intrafamiliar se basa en tres generaciones.

Todos los padres tienen de referente a sus propios padres (para reproducir lo que se les ha dado, o, por el contrario, rechazarlo). Pero cada padre/madre crea un nuevo modelo con su pareja y su hijo. Por lo tanto, este nuevo modelo, este nuevo juego, debe incluir reglas explícitas para que el juego funcione sin problemas.

En una reunión con los padres que permita indagar en la relación intra y transgeneracional sólo puede ser productiva. Saber de la experiencia de uno de los padres, que a menudo viven en un estado implícito en la relación, proporciona información y aclaraciones del otro padre y, a veces el niño.

La reformulación por parte del pedagogo de lo que se explica en los intercambios permite a la vez comprobar si el profesional ha entendido bien como, si no es así, pedir aclaraciones, sino también a los padres para expresarse y especificar aquellas informaciones que voluntaria o involuntariamente omitió en su presentación.

En resumen, la intervención sistémica del o la profesional, en cualquier contexto, pretende hacer circular la información dentro del sistema. La información no será transmitida por varias razones, pero a menudo simplemente porque está implícita en uno de los miembros, y no es consciente de que debe transmitirlos para poder solucionar el conflicto. La información quizá deberá ser discutida de nuevo, con todos los implicados. La transmisión de esta información proporciona aclaración de las normas, por lo que un “campo” estable y bien delimitado, sobre la cual construir nuevas relaciones.

Dominique Marin
Master en enseignement spécialisé
DAS en Intervention systémique dans l’action sociale et psychosociale. Suiza.

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