El papel de los abuelos en la educación

El nacimiento de un bebé, transforma completamente el día a día en un hogar. A los compromisos y responsabilidades ya existentes, se suman otras muy distintas: la de educar al pequeño de la casa y acompañar su desarrollo y crecimiento. Los placeres de tener un bebé son muchos, pero no se puede ignorar que el trabajo aumenta.

En muchas familias, conciliar trabajo, casa e hijos es una tarea que requiere mucha habilidad y, en muchos casos, algunos sacrificios. La llegada de un bebé no sólo altera la vida los padres, sino también la de muchos abuelos. Poder contar con ellos es un recurso muy valioso, la presencia de los abuelos es un consuelo y un alivio para muchas familias.

Los cambios que provocan el nacimiento del bebé les afectan menos que a los padres y sus obligaciones están en un plano secundario, dependen del “mando” de los padres del bebé y de la disponibilidad que tengan para compartir los cuidados, el afecto y el tiempo del bebé con los otros abuelos.

Los abuelos pueden proporcionar una asistencia práctica, soporte y una cadena de consejos útiles para el cuidado del bebé. El encuentro de los abuelos con sus nietos es siempre muy enriquecedor para ambos lados. A muchos niños les encanta estar con sus abuelos por diferentes y variadas razones. Algunos porque junto a los abuelos no hay tantas órdenes ni obligaciones, otros porque pueden hacer cosas diferentes con ellos, comer dulces, dar paseos, ir al parque y realizar un sinfín de actividades que hacen con que ellos y se sientan más libres.

También proporcionan sentimientos apropiados, buenos consejos y conocimientos que adquirieron en el transcurso de sus vidas. Es de vital importancia que los padres desde que los niños son muy pequeños inculquen el amor y el respeto hacia sus abuelos, como personas que cuentan con sabiduría y les pueden ayudar en los momentos difíciles con la mejor dedicación. Los abuelos transmiten tradiciones, historia familiar, elementos culturales y muchísimos valores.

El cuidado de los nietos se convierte en un problema cuando da lugar a una obligación a tiempo completo, sin que puedan realizar sus actividades diarias o su vida personal en muchas ocasiones. Ya que la mayoría de ancianos que se encargan de sus nietos son jubilados con planes para tener más tiempo libre para ellos mismos y hacer las cosas que anteriormente no han podido hacer.

Este hecho, hace que las personas mayores que ya no tienen la misma energía que antes, les reste salud y calidad de vida en diferentes sentidos como por ejemplo el cansancio físico o el estrés psicológico que conlleva el volver a ser “padres” de sus nietos.

En todo caso tener algún abuelo cerca de su nieto es alentador en todos los sentidos.

Los abuelos pueden desarrollar muchos papeles:

– Contribuir con su experiencia en momentos de crisis familiar

– Tener cuidado de los niños cuando los padres no pueden hacerlo

– Transmitir valores familiares y mantener el vínculo entre generaciones

– Ayudar en la educación

– Apoyar al padre o la madre divorciada

– Aprender con sus nietos

Para todo ello es necesario que entre los padres y los abuelos haya una

relación tranquila, específica y verdadera, en la que reine el respeto a las

exigencias y los hábitos del otro.

Me gustaría dejar como final unas palabras clave:

Abuelo, afecto, apego, límites, estima, cultura, democráticos, familia,

hermanos, interacción, madre, padre, permisivos, socialización, amor,

mucho amor.

¡¡Es maravilloso ser abuelo!!!

Glòria Sandoval – Subdirectora Il.lusions Gavà

¡Feliz año nuevo!

¡¡FELIZ AÑO 2015 A TOD@S!!

Este año hará 35 que Il·lusions abrió sus puertas en Gavà. Eran tiempos difíciles pero yo creía en un proyecto nuevo, una escuela que no fuera una guardería, una escuela donde los niños y niñas pequeños fueran protagonistas de su propio aprendizaje. Todos los grandes pedagogos, consideran los primeros años de los niños como los más importante en el desarrollo del ser humano donde la motivación, el acompañamiento en los pequeños descubrimientos y, por encima de todo el amor, son fundamentales.

Ha llovido mucho desde entonces pero el respeto por los más pequeños sigue siendo uno de los ejes principales de Il·lusions y es por ello que la innovación y nuestra formación como profesionales de la educación es importantísimo. Tenemos vocación de servicio.

La escuela es un espejo de la sociedad a la que sirve y si bien es verdad que debe caminar a su lado, no es menos cierto que debe luchar contra aquellos cambios en los valores que no son beneficiosos para el desarrollo de las nuevas generaciones.

Padres, madres, familias, profesionales de la educación hay que ponerse las pilas porque todos y cada uno de nosotros somos responsables de formar a las personas del futuro. No educamos para los momentos presentes, educamos para los momentos que vendrán.

Cierto es que no conocemos la sociedad del futuro, pero podemos averiguar cómo será si no ponemos un poco de nuestra parte para que el individualismo, el egoísmo, el narcisismo y la dependencia hagan que nuestros niños y niñas pierdan valores como la empatía, la solidaridad, la amistad, la honestidad y la fortaleza.

Nos preocupa enormemente la sobreprotección que vemos con los más pequeños, debemos reflexionar si es bueno para ellos que los adultos solucionemos todos sus problemas y no hagamos nuestro trabajo de guiar y apoyar a nuestros hijos. Debemos dejar que se enfrenten a sus conflictos y enseñarles a superarlos, a esforzarse en encontrar soluciones por si mismos.

A veces es necesario decir no a pesar de ello provoque la frustración de no conseguir lo que se quiere en ese momento. Casi siempre es difícil manejar la frustración y enseñar a manejarla aún más. Si en esta situación tienen a su lado una persona que los quiere y les hace entender el porqué, favorecerá el desarrollo de una parte de su inteligencia emocional.

Estamos en la era de la información, internet nos tiene informados de todo lo que queremos saber, pero no todo lo que leemos es cierto aunque calme nuestro malestar o nuestra conciencia. Cuando educamos debemos estar siempre alertas , ser conscientes que somos los espejos donde los pequeños se reflejan.

Tenemos que volver a valorar el llanto de nuestro hijo y decidir qué tipo de demanda hace: sufre? Quiere manipular? Está frustrado porque no sabe resolver un conflicto? Y según lo que decidimos, tenemos que responder. Nos podemos equivocar? ¡¡Naturalmente!! Pero como adultos que somos sabemos que la perfección no existe y que equivocarse es de humanos y que podemos rectificar porque como padres y personas cercanas al niño, lo queremos por encima de todo y nuestra equivocación es fruto la inexperiencia y no del desamor. Lo que sería imperdonable es que nuestra equivocación fuera fruto de no querer responsabilizarnos de la tarea que libremente nos hemos otorgado: ser padres o ser profesionales de la educación. Nadie nos ha obligado.

Muchos niños este año dejarán la escuela infantil para ir a “la escuela de los grandes”, a diferencia de otras escuelas de pequeños, en nuestro proyecto es importante acompañar al niño o a la niña en su maduración, poco a poco, según nos marque él o ella en su desarrollo y observar si su desarrollo madurativo corresponde a su edad.

Muchos pequeños maduran de golpe cuando los escolarizan a los tres años y no están acostumbrados a seguir  normas ni tener unos hábitos que favorecen la autonomía y ello es del todo contradictorio y muy contraproducente.

MªCinta Marin, maestra y psicopedagoga de Escola infantil Il·lusions.

¡Otra vez piojos!

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… ¡¡¡ Otra vez piojos !!!

Es lo primero que nos viene a la cabeza cuando entran en nuestra casa.

Cambiar almohadas y sábanas, lavar a 50 o, pasar la aspiradora por el sofá y cojines, hervir peines y cepillos, ir rápido a la

farmacia a comprar el tratamiento … Trabajo, trabajo y más trabajo.

Para ganar esta batalla es mejor que conozcamos primero el enemigo:

¿Qué sabemos de los piojos?

Los piojos son insectos que viven en el cabello de las personas y se alimentan de sangre. Miden entre 2 y 4 mm y no transmiten ninguna enfermedad pero aunque muy contagiosos.

El contagio se produce por el contacto cercano y directo de persona a persona o por el uso compartido de efectos personales (sombreros, gorras …).

No saltan ni vuelan, sus patas están diseñadas especialmente para agarrarse al cabello como nos cogeríamos a una liana.

Se reproducen rápidamente, la hembra pone de 7 a 8 huevos cada día. Sobreviven hasta 30 días en la cabeza. Fuera de la cabeza sólo 24 horas, ya que necesitan sangre para poder vivir.

Los huevos (liendres) se encuentran fuertemente pegados a la base del cabello, a menudo en las zonas de la nuca y alrededor de las orejas.

Tienen un período de incubación de entre 7 y 10 días hasta que sale la larva. Una semana después ya tenemos un piojo adulto que se reproducirá y, si es hembra, volverá a poner huevos.

¿Cómo se pueden detectar?

Observando el pelo con detenimiento (mejor con lupa y buena iluminación).

Apartando el pelo en secciones pequeñas, hasta ver el cuero cabelludo y buscando los piojos que se mueven o los huevos enganchados en el pelo. Hay que mirar toda la cabeza.

Debemos revisar el pelo dos veces por semana (preferentemente detrás de las orejas y la nuca).

No confundamos la caspa o las descamaciones con los huevos (la caspa no está adherida al cabello y se quita fácilmente).

¿Porqué pica la cabeza?

El piojo, después de picarnos y chupar la sangre, segrega una sustancia irritante que nos provoca una reacción alérgica y ésta es la que nos produce el picor.

Cuando nuestros hijos se rascan la cabeza, hace al menos una semana que tienen piojos.

¿Cómo se eliminan?

Aplicando un preparado insecticida específico lo antes posible. En las farmacias encontramos diferentes productos (Los que contienen “Permetrina” al 1% y “Dimeticona”, dan buenos resultados).

Es necesario que se sigan las instrucciones del producto y que se repita el tratamiento más de una vez para eliminar los piojos nuevos que hayan salido de los huevos.

Si no aplicamos correctamente el tratamiento existe el riesgo de que los piojos se vuelvan resistentes, por lo que cuando lo hacemos, el pelo deben quedar completamente impregnado de producto desde la raíz a las puntas y es necesario pasarle un peine, después cubrirlo todo con un gorro de plástico y mantenerlo un mínimo de media hora.

Para eliminar los huevos una vez hecho el tratamiento:

  • Aclarar el pelo con una mezcla de agua caliente y vinagre al 50%, para que se ablande el enganche que une el huevo con el cabello.
  • Después pasarle un peine “lendrera” (son peines de púas muy finas) y, si quedan, se deberán sacar con los dedos para que la cabeza quede limpia de liendres.
  • Se recomienda mirar cada día el pelo durante toda la semana posterior a la aplicación del tratamiento. Puede que no haya sido efectivo.

¿Y en la escuela?

Todos los alumnos contagiados deben hacer el tratamiento simultáneamente (los que no tengan parásitos no es necesario).

Es mejor que no vayan a la escuela hasta el día siguiente de haber hecho el tratamiento.

En algunos casos, si los síntomas continúan después de haberlo hecho y repetido, se debe consultar a un profesional sanitario.

Precauciones:

  • Cepillar y peinar cuidadosamente el cabello diariamente.
  • Lavamos la ropa, gorras, gomas textiles, diademas, con agua caliente.
  • Lavar la cabeza con agua y jabón 2 ó 3 veces por semana como mínimo.
  • Y sobre todo, si se detectan piojos, hay que comunicarlo al entorno de la persona afectada para poder extremar las medidas
  • para prevenirlos y tratarlos.

No nos debe dar vergüenza . ¡Todos estamos expuestos!

Si hacemos caso de estos consejos, entre todos ganaremos la batalla a… ¡¡ Los malditos piojos!!

Anna Luque